viernes, 20 de enero de 2012

Me importa una mierda lo que el resto diga, que se alegren o que me envidien por todo lo que consiga, mi única enemiga es esta mente rota desde cría,
abre puertas prohibidas empujandome al vacío, sonrío por compromiso y casi no veo a los míos, mi familia
, la gente que más me quiso, no disfruto, es mi veneno.Y si pierdo confianza atado a las circunstancias, vago igual que un zombi, 
temores nunca los vencí, y con Dios mantuve un pacto demasiado triste, el jamás habla conmigo y yo no digo que él no existe, 
perdiste el norte, yo lo perdí al jugar con miedo, al sentir nervios traicineros, tensando mis dedos, puedo soportarlo, quise esquivarlo, 
y nada cambia, ahora mi corazón es como un invierno en Finlandia, no queda rabia sólo pena, una gangrena que mis penas pudre,
pieza perdida del puzzle, que nació un 5 de diciembre y desde entonces vivo condenada y loca, rosa espinada, sangra quien la toca.
Quise compañía y obtuve un monólogo, quise un final féliz y me quedé en el prólogo, la droga es el peor psicólogo, 
nunca curó mi ahogo, sólo quiero correr a otro horizonte y estar solo.

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